Con el DNI en la mano, todos hemos visto la misma escena: una madre llega de madrugada a un hospital, hace cola, presenta papeles y al final le dicen que su seguro no corresponde a ese establecimiento. No es solo una mala experiencia, es una falla del sistema que castiga al ciudadano con trámites repetidos, traslados innecesarios y demoras que, en salud, pueden costar caro.
Y hay una realidad aún más dura: cuando una persona no tiene DNI, muchas veces queda fuera del acceso regular a los servicios del Estado, y eso también se siente en salud como una barrera real para registrarse, ser atendido con normalidad o dar continuidad a un tratamiento. No puede ser que, por un documento no resuelto, el Estado termine levantando una pared frente a quien más necesita ayuda.
Tu DNI es tu Seguro
Tu DNI es tu Seguro, mi propuesta, parte de una idea clara: tu identidad no puede ser un trámite, tiene que ser una solución. El Perú tiene un sistema de salud y de aseguramiento con redes separadas que no siempre se coordinan, y esa fragmentación termina afectando la oportunidad de atención y el uso eficiente de los recursos.
Por eso planteo un camino de integración: que el DNI funcione como llave de acceso y que el sistema pueda reconocer a la persona de forma inmediata para atenderla sin paseos administrativos. Pero también soy claro en algo: esta reforma debe incluir una salida para quien no tiene DNI al día, con un mecanismo de identificación y regularización rápida, porque ordenar el sistema no puede significar excluir.
Cómo funcionará en la práctica
Lo digo de forma directa: si tienes una emergencia o necesitas un especialista, no debería importar el logo del hospital, debería importar la disponibilidad y la calidad. Con un sistema que se coordina mejor, se puede derivar al paciente donde haya capacidad, evitando que se pierdan horas o días solo por trabas administrativas entre redes.
Cuando la atención se registra de manera integrada, la historia del paciente no se parte en pedazos. Eso reduce repeticiones, mejora la continuidad y evita que la persona empiece de cero cada vez que pisa un establecimiento distinto. Mi objetivo es que el DNI deje de ser un papel en la mano y se convierta en una llave real para que el sistema te responda a tiempo.
Lo que propongo desde el Senado
Como candidato al Senado Nacional, asumo una tarea concreta: cambiar las reglas para que el Estado funcione mejor en salud. La fragmentación no se corrige con discursos; se corrige con normas claras, coordinación obligatoria y sistemas que se hablen entre sí, porque cuando las redes están separadas, se pierde eficiencia y se perjudica a la gente.
Mi compromiso es que esta propuesta se traduzca en resultados visibles: menos colas, menos trámites, más acceso y un mejor uso del presupuesto. Y también sostengo un principio que no negocio: nadie debe quedar fuera del hospital por un obstáculo administrativo; si el DNI es la llave, el Estado tiene que garantizar la forma de abrir la puerta incluso para quien hoy no la tiene, y regularizarlo sin dejarlo atrás.