EN EL PERÚ, DURANTE AÑOS,
LAS DECISIONES EN SALUD SE TOMARON LEJOS DE LA GENTE.

Intereses económicos influyendo en precios, compras públicas condicionadas y pacientes pagando más por medicamentos esenciales. Cuando el negocio pesa más que la salud, el ciudadano siempre pierde.

Eso cambió. Enfrentamos prácticas que distorsionan el mercado y afectan el acceso a tratamientos.
Ahora voy al Senado con una meta firme: blindar por ley las decisiones sanitarias, para que ninguna inversión ni presión económica esté por encima del derecho a la salud.

La salud no puede depender de intereses.
Tiene que estar protegida por ley.

APOYA LA SALUD MODERNA.
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"Corta los lobbies farmacéuticos. Vota por la A y escribe el 3."

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