EN EL PERÚ, DURANTE AÑOS,
LA TECNOLOGÍA
Más avanzada estuvo reservada para quienes podían pagar una clínica privada. Mientras tanto, miles de pacientes esperaban, viajaban o simplemente se resignaban.
Eso cambió. Llevamos la cirugía robótica a los hospitales públicos. Lo que antes era exclusivo, hoy está al servicio del paciente del SIS.
La tecnología no puede ser un privilegio.
Tiene que ser un derecho.