He llegado a Puno para cumplir actividades y para hablar con claridad sobre lo que se hizo cuando tuve la responsabilidad de conducir el Ministerio de Salud. No vengo a vender humo ni a acomodar la historia: vengo a sostener, con hechos, que cuando hay decisión y trabajo serio, los proyectos avanzan.
La gente está cansada de promesas que se repiten cada campaña. Por eso, mi forma de responder es simple: explicar qué se impulsó, qué se destrabó y qué quedó encaminado, porque en salud lo importante no es el anuncio, sino el avance real que se traduce en atención para las familias.
Hospitales y obras que se encaminan con gestión técnica
Durante mi gestión se impulsaron inversiones en infraestructura hospitalaria en varias regiones del país, incluyendo proyectos en Puno. En salud, muchas veces lo más difícil no se ve: son los procedimientos administrativos, los pasos técnicos, la elaboración de expedientes y la coordinación para que una obra pase del discurso a la ruta de ejecución.
Ese trabajo técnico es el que permite que un hospital no se quede en maqueta ni en promesa. Se trata de empujar procesos, acelerar trámites, asegurar presupuestos y ordenar la gestión para que las obras tengan viabilidad y continuidad, sin improvisación y sin paralizaciones eternas.
Soluciones inmediatas: contingencia, ambulancias y capacidad operativa
Mientras llegan las obras definitivas, también se trabajó en medidas concretas para que la atención no se detenga. Se impulsó la implementación de establecimientos de contingencia, porque una comunidad no puede esperar años para recibir atención digna cuando la necesidad es ahora.
Asimismo, se fortaleció la capacidad operativa con la adquisición de ambulancias. En una emergencia, el tiempo define resultados, y por eso no basta con hablar de infraestructura: también hay que asegurar respuesta rápida, referencia oportuna y servicios que funcionen cuando más se necesita.
Acceso a tratamientos y responsabilidad de continuidad
Se destinaron recursos para fortalecer la atención en salud, incluyendo financiamiento para medicamentos de alto costo. Detrás de cada tratamiento hay una familia haciendo esfuerzos, y un Estado que debe estar a la altura, garantizando acceso y continuidad, especialmente cuando está en juego la vida.
De ser elegido senador, mi compromiso es dar seguimiento a los proyectos que quedaron en proceso y empujar lo que falta con la misma firmeza. La salud no puede detenerse por burocracia ni por indiferencia: Puno merece que lo empezado se termine y que lo pendiente se cumpla con resultados.