EN EL PERÚ, DURANTE AÑOS,
UN TRÁMITE VALIÓ MÁS QUE UNA VIDA.
Cuando una familia llega a un hospital, lo último que necesita es el “peloteo” administrativo. Pero así ha sido: te frenan por no estar en “el sistema correcto”, como si la urgencia tuviera dueño.
Eso cambió. La enfermedad no distingue seguros, y un trámite burocrático no puede valer más que una vida humana. Por eso voy al Senado con una propuesta concreta: una Ley Marco de Unificación del Sistema de Salud, para que la atención sea una sola y sin barreras.
La tecnología no puede ser un privilegio.
Conmigo, tu DNI es tu seguro y punto.